CORRESPONSAL ITINERANTE

En tránsito por los lugares de siempre

viernes, 30 de mayo de 2008

¿Despiste o falta de ganas?

Hoy he leído esta noticia en elmundo.es:

TOKIO.- Intrigado por la misteriosa desaparición de alimentos de su frigorífico, un japonés se llevó la sorpresa de descubrir a una mujer que vivía en un armario de su casa desde hacía meses.

El hombre, un soltero de 57 años, había decidido instalar una cámara de seguridad en su casa, en la localidad de Fukuoka (oeste), para descubrir el motivo de la desaparición de comida de su cocina.

Y llamó a la policía cuando vio en las imágenes a una mujer que se paseaba por su domicilio en su ausencia.

"Registramos la vivienda y descubrimos a la mujer instalada en un armario", explicó un portavoz de la policía de Fukuoka.

La mujer, Tatsuko Horikawa de 58 años, vivía escondida en la parte superior de un armario, lo suficientemente grande para albergar a una persona acostada, donde había instalado un colchón y varias botellas de agua.

La mujer "explicó a los investigadores que no tenía dónde vivir. Parece que vivió aquí durante un año, aunque no todo el tiempo", declaró el portavoz.

La mujer fue detenida y la policía sospecha que pudo haber instalado escondrijos en los armarios de otras viviendas del barrio.


Bien... cosas que se me vienen a la cabeza:

1. ¿Este señor sabe lo que es el fondo de armario? juaaaaas... azucarillo por el chiste malo.
2. ¿Cómo contenía la señora la clase de sonidos que provienen de manera lógica de un cuerpo vivito y coleando como por ejemplo, sus propios ronquidos?
3. ¿Qué hacía los fines de semana?
4. ¿Dónde guarda este hombre la ropa de temporada?

¿Más sugerencias?

martes, 13 de mayo de 2008

Damos asco

Yo no era nadie. Un día, porque el Señor lo dispuso así, y ya sabemos lo que dicen de los caminos del Señor, mi hermano decidió casarse con una moza de buen ver, forrada y... famosa.
De repente yo, que ni pinchaba ni cortaba, que sólo me unían unos cuantos genes con mi fraternal homónimo, aparecía en revistas del corazón y curiosamente era la comidilla de las mujeres con papel albal en la cabeza de las peluquerías de barrio.

Joder, yo no he pedido esto. Joder, yo no quiero que me persigan ni que tenga que salir en los medios la marca del papel higiénico con que limpio mis humildes posaderas. Ni tampoco quiero usar gafas de sol. Yo no era nadie. Y ahora soy la "hermana de" a quien todos tienen derecho a perseguir y a fotografiar. Dicen que es por el derecho a la información. ¿Información sobre qué? ¿sobre mis idas y venidas en mis aburridos días?¿No sería más bien derecho a la polemización, si es que existe el palabro?Derecho a que los demás vengan y digan "La hermanísima llevaba pantalones de cuadros, queeeee hortera". Pues qué gracia, tú. Me ha tocado. Y paso de que me juzguen en todo momento. De tener que ver mi foto en revistas, y más que nada porque ni lo he pedido y porque ni saco tajada. No quiero entrar en el juego, no me arrejunto.

Entonces, ¿qué tiene más peso aquí? ¿La información de ávidas marujas que no tienen otra cosa que hacer en sus quehaceres cotidianos o la privacidad de una sola persona que nunca quiso ser el centro de atención?¿Qué derecho tiene más importancia?

Porque yo no era nadie y ahora soy una bruja por querer pasar desapercibida. Manda huevos con los caminos del Señor. Porque además, soy atea.